HOGAR, MINIMALISMO

Cómo obligar a tu familia a tirar sus cosas (pista: NO PUEDES)

Vamos a dejar claro algo: Acumuladores es un programa de televisión y, como todos los programas de televisión, seguramente no muestra el panorama completo de los casos.

Aunque ahí parezca que la familia o el terapeuta obliga al acumulador a tirar sus cosas de un día para otro, los más probable es que detrás de eso haya un trabajo psicológico o psiquiátrico importante y de mucho tiempo. O eso espero.

Aquí hablamos de situaciones menos extremas y más comunes, como hijos que tienen demasiados juguetes, adolescentes con clósets retacados, esposos o esposas a quienes les gusta comprar cachivaches o ropa sin medírsela, entre otros…

En lo que llevo leyendo acerca de esto, me he dado cuenta de que uno de los problemas más comunes de quienes quieren ordenar su casa es que sus hijos, su pareja o sus padres no quieren colaborar.

Yo he tenido mucha suerte porque F. es un minimalista innato (cuando nos casamos llegó al departamento con una maleta y un mueble)… aunque él también ha tenido suerte (guiño, guiño) porque yo era una acumuladora de corazón y cambié.

Sin embargo, en muchas familias no hay sintonía en este tema.

Así que vamos a dejar otra cosa clara: la acumulación y el desorden de los espacios pueden ser reflejo de lo que llevamos dentro.

No digo que siempre sea así, incluso hay quienes hablan del desorden ordenado o de cómo el desorden fomenta la creatividad (ver este artículo de El País: “Larga vida al desorden”).

Pero ese fue mi caso. A mí me llevó mucho tiempo y terapia llegar a tener una habitación que no pareciera una zona de desastre, no porque tuviera un problema de acumulación sino porque tenía otros conflictos y no me importaba mi entorno.

Con todo esto quiero decir que NO, NO PUEDES OBLIGAR a nadie a deshacerse de sus cosas. Quizá tengas un poco más de control en las áreas comunes o con las posesiones de tus hijos pequeños (y aún así llegará un momento en el que querrán aferrarse a algo), pero de ninguna manera vale obligar a otro adulto a tirar sus tesoros.

¿Por qué? Fácil, lo que a ti te parece prescindible para otros es importante, y viceversa. Rescata ese bonito refrán de que la basura de un hombre es el tesoro de otro.

Si no quieres que las cosas sean un problema, que no sean un problema

El minimalismo debe mejorar tu vida, no empeorarla, y si se trata de quitarle poder a los objetos propios… mucho más a los de otros. El desprendimiento de lo material también implica soltar algunas cosas emocionales, así que relájate y no te obsesiones con que alguien más deje ir tantas cosas como tú.

Joshua Becker, creador del blog Becoming Minimalist, lo explica así:

“No ames las cosas (ni siquiera la ausencia de cosas). Ama a tu familia, en especial a quienes son más cercanos a ti”.

Cómo introducir a tu familia al minimalismo

Varios minimalistas e incluso Marie Kondo dicen que la mejor forma de introducir a otros a un estilo de vida con menos cosas es inspirándolos con tu ejemplo.

Aquí resumí algunos puntos importantes de Becker para que no te estreses si tu esposo o tu hija no te hacen caso respecto a este tema.

  1. Deja que tus acciones hablen por ti. Al principio puede parecer que no tiene ningún efecto, pero sé paciente. Hay quienes (como tú y como yo) tardan AÑOS en adoptar a este estilo de vida.
  2. Ten presente que es más fácil ver el desorden de alguien más que el propio. Volvemos al tema de todo este texto: imponer no es opción.
  3. Ser minimalista con niños es más difícil, pero es más importante.
  4. Aprende sobre el minimalismo, habla de ello, llévalo a cabo con tus cosas o en las áreas comunes del hogar y espera a que los demás se interesen.

Y nunca te olvides de estas tres cosas:

  • El estilo de vida minimalista no es la panacea ni mucho menos la única forma de ser feliz.
  • Tus relaciones personales son más importantes que los objetos.
  • Si a alguien de tu familia le cuesta MUCHO soltar cosas, quizá hay otro problema de fondo. Quizá es una oportunidad para pedir ayuda.

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