HOGAR

Limpiar la casa, una actividad espiritual

Aunque antes no amaba limpiar la casa, siempre me ha parecido una actividad desestresante. Mis momentos de mayor enojo eran también mis momentos de tener la cocina más limpia.

Hoy trato de controlar mi molestia de otras formas, pero limpiar aún es mi gran válvula de escape cuando no me aguanto.

Y buscando un poco del tema -porque sé que no soy la única-, me topé con un libro que ya entró en mi colección de favoritos. Se llama “Manual de limpieza de un monje budista”.

Tal cual, es un manual que explica cómo los monjes japoneses limpian los templos; algunos capítulos incluso tienen diagramas. El libro es cortito, súper simple y muy enriquecedor.

A mí en especial me gustó porque mi mamá me enseñó muchos de los hábitos de los que habla el autor, el monje Keisuke Matsumoto. Y si bien ya eran parte de mi rutina de limpieza en casa, no estaba consciente de que todas esas acciones tenían un sentido espiritual tan claro.

Además de que explica a detalle cómo limpian cada rincón de los templos y cuál es el sentido de hacerlo, también habla del ritual de limpieza de los mismos monjes. Por ejemplo, hay una frase muy bonita sobre lavarse la cara:

“No nos lavamos la cara porque esté sucia. Lo importante es lavársela independientemente de si esté sucia o no. No podemos relacionarnos con otras personas sin antes habernos lavado la cara. Purificar el cuerpo y el espíritu forma parte de los modales básicos para entablar contacto con otra persona”.

Aquí les dejo algunas de las frases que más me gustaron en general y luego unas pocas reglas para adoptar a la hora de limpiar la casa. ¡Espero les gusten tanto como a mí!

Las mejores frases del libro Manual de limpieza de un monje budista.

  • Sea lo que sea, no hay nada que desde un principio fuera basura.
  • La limpieza, como método para limpiar el alma, no tiene fin. Si uno busca, siempre encontrará algún lugar que limpiar. Solo tenemos que buscarlo.
  • Empezar un nuevo día rodeados por la suciedad del día anterior hace que nos sintamos apesadumbrados.
  • Aunque pensemos que podemos ocultar el desorden detrás de unas puertas de armario, el caos que reina en él se percibe en el aire.

Reglas de limpieza de un monje budista que todos podemos adoptar en casa

  1. Debemos ordenar los objetos que nos rodean por la noche, antes de ir a dormir.
  2. La limpieza debe hacerse a primera hora de la mañana, pero antes de limpiar hay que abrir las ventanas y ventilar.
  3. La limpieza siempre se realiza de arriba abajo.

¿Qué les pareció? ¡Cuéntentme!

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