PROYECTOS H+O, TECNOLOGÍA

Proyecto #2: Camino al minimalismo digital. Datos para empezar (Parte I)

Me costó mucho escribir este texto por dos razones:

  • Es la firma de mi compromiso con el minimalismo digital
  • Con mi reposo por embarazo no tengo muchas opciones para distraerme más que las pantallas

Como conté en este artículo sobre qué es el minimalismo digital, pronto seré mamá. Eso significa dos cosas: que alguien muy importante necesitará de toda mi atención y que un niño me observará todo el tiempo. Y los niños, sabemos, aprenden con el ejemplo.

Si eres papá o mamá, te recomiendo este artículo del NYTimes: La culpa secreta que sienten los padres distraídos

Camino al minimalismo digital

El momento para empezar con este proyecto es ideal y no.

¿Por qué no es tan ideal? Porque ya no estoy trabajando y no lo haré por los siguientes tres meses, lo que significa que no será un gran ejemplo de mi rutina digital cotidiana, que implica estar de 8 a 12 horas frente a la computadora y pendiente de mi celular todo el tiempo.

Además, mi vida está por dar un giro completo y no tengo idea cómo cambiarán mis hábitos.

¿Por qué si es ideal? Porque es un gran momento para practicar el desapego y buscar formas creativas de pasar mi tiempo en casa sin estar conectada (esto, claro, en lo que llega mi bebé a ocupar todo mi día).

Pese al reto gigante que viene, decidí ponerme algunas reglas y repensarlas en el futuro; si algo tengo claro es que las condiciones para intentar algo nunca son perfectas, solo hay que atreverse.

En fin. Primero, les platico las razones. Luego, las soluciones.

El tiempo que pasamos en internet

Aclaro, nuevamente: no pienso que internet ni los smartphones sean diabólicos; al contrario, amo la tecnología y lo que representa como una herramienta para aprender, crear y comunicar.

El problema es que muchos de nosotros la hemos convertido en un vicio que daña nuestra salud y nuestras relaciones personales (ve este proyecto fotográfico).

El minimalismo digital se trata de dar un paso atrás y tomar conciencia de lo que hacemos y por qué lo hacemos, no solo agarrar el smartphone a cada rato para revisar si ya cambiaron las actualizaciones de Facebook o ver si escribieron algo nuevo en el grupo de amigos.

Antes de construir mis primeros mandamientos de minimalismo digital, busqué algunos datos para motivarme a hacerlo en los momentos de más debilidad. Aquí te dejo algunos*:

Uso de internet en México

La penetración de internet en México es de 63%, entre la población de 6 años en adelante (muy bien, porque el internet es poder)

Los internautas mexicanos están conectados 8 horas diarias en promedio (no me queda claro si ese “conectados” significa que están viendo alguna pantalla o simplemente que durante ese tiempo tienen acceso a internet)

El 36% de los internautas mexicano tiene entre 6 y 17 años (de miedo)

En promedio, cada usuario en México tiene 5 redes sociales  (de miedo, también)

Los mexicanos pasan 2 horas 58 minutos al día en redes sociales (¿3 horas en las redes sociales en lugar de compartir con amigos o familia en la vida real?)

La hora de la comida -entre las 14:00 y las 16:00- y el final del día – de las 21:00 a las 24:00-, son los horarios de mayor tráfico en internet en México (Momentos que deberían ser de convivencia en los hogares)

*Datos de Amipici

Cómo el exceso de tecnología daña la salud

Hay muchísimos estudios acerca de cómo el exceso de uso de la tecnología afecta varios ámbitos de nuestra vida. Este es un brevísimo resumen que, creo, menciona a grandes rasgos todas las formas en las que nos daña:

  • La principal víctima del exceso de tecnología es el sueño. Está comprobado que ver la pantalla antes de dormir, incluso dos horas antes, afecta los niveles de la hormona melatonina, que regula nuestros ciclos de sueño. Hay muchos estudios sobre el tema que llegan a la misma conclusión.
  • Las redes sociales tienen un impacto en nuestra salud mental, en especial por el famoso FOMO (Fear of missing out) o “miedo a perderse de algo”. Este funciona de dos maneras y como un círculo vicioso: es cuando sientes ansiedad por no ver las redes sociales y es sentir que tú no estás haciendo nada divertido, como los demás.
  • También está el hecho de que la tecnología afecta nuestras relaciones con otras personas.
  • En general, el exceso de tecnología nos provoca fatiga, estrés y depresión.

En la parte II de este texto te compartiré mis primeros mandamientos para lograr el minimalismo digital.

Por lo pronto, te dejo con una cita muy buena que encontré en El País. Es de Sherry Turkle, psicóloga y profesora del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

“Los estudios demuestran que cada vez somos menos capaces de tolerar el tiempo que estamos a solas con nuestros pensamientos. Necesitamos conectar con nosotros mismos. La cultura de estar siempre conectado mina la creatividad de la gente, su capacidad para la soledad, sus relaciones. Al final, sufre su productividad, así como su bienestar”.

DATO CURIOSO

¡Hasta la próxima!

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